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Canal Simpson: Yellow Fever.

Publicado por Unknown |

Si cualquier chato o linda chica revisa hoy por hoy en Wikipedia, se fijarán que la Fiebre Amarilla es una terrible enfermedad que golpea África, Centro y la parte Norte de Sudamérica. Es una peste de mierda que se extiende cual pulpo por áreas completas del mapa, sobre todo en las zonas selváticas. Lamentablemente no se conocen curas hasta el día de hoy.

Si cualquier chato o linda chica revisa hoy por hoy en Canal 13, descubrirá otra extraña enfermedad, que golpea de Lunes a Domingo a lo largo de la programación y que usa y abusa de nuestros otrora grandes Partners de la ñoñez, los Simpson. Lo menciono porque la suerte de mandarme unas brígidas vacaciones en el Sur hace algunas semanas y, por el fantasma del César, sólo se podía ver un canal de televisión. Adivinen cual.




Trataré de decir esto con delicadeza. Ya es bastante tener que aguantar un solo canal de tele, pero que más encima te llenen las balls con los chistes de Alvarito Salas en el “Viva el Lunes” y las repeticiones de “Video Loco” en esa aberración de la naturaleza denominada “Viernes de Lokkos” (al menos son sinceros para poner KK en el medio del título, les doy eso), deja poco espacio para aguantar casi 12 episodios seguidos, repetidos, censurados y para variar cortados de la familia número uno de Springfield.

A la mierda la delicadeza. No los hueveo: fácil dan en forma aleatoria una decena de capítulos, y no hay puta seguridad que a los fuckin dos días no darán “Mamá Simpson” o “Homero va a la Universidad”, otra vez. Y que claro, los repitan el Jueves. ¡Y después el otro Lunes, por la mierda! ¡Si es tan descarada la huevá por lo menos entreguen los capítulos en orden poh, cabros!

Hay un límite que generalmente rompe el deseo y Canal 13 lo está usando. Capítulos gloriosos de antaño se ven con desgano, y aunque nos sepamos frases completas (“Felicidades, Bart Simpson. ¡Eres el nuevo Niño Fisión! …eso te diríamos si no fueras tan bajito…”), el escenario es vomitivo a cagar.

Pero claro, veo a los cabros del canal del ángel jopende medio complicados repitiendo los chistes fomes del Bombo Fica (si los dieran con garabatos serían mejores, lo aseguro), y estrujando las rutinas del Dino Gordillo (y que decir con el pobre Checho Hirane, que se debe revolcar en ácido sulfúrico al ver como descuatizansu clásico programa de videos caseros en los 90s), y como Chile es ejemplísimo de solidaridad (ah sí, como no), les presentaré un lindo plan para que los mismísimos personajes de Springfield tomen las riendas de la programación pero sin que nadien pero NADIEN se de cuenta.

Por lo mismo -redoble de platillos- dejo con ustedes a…

LOS 9 PROGRAMAS DE CANAL 13 QUE DEBERÍAN REHACER EN SPRINGFIELD.

1. Doctor Vidal
Siliconas dobles y triples, odas a los glúteos y a la morbosidad con un toque de tierno humor pasado a mierdi le viene de pelos al Doctor Hibbert, la copia a calco de Bill Cosby que deambula por las clínicas de Springfield. Es más: ¿Qué camboyanita de la farándula se aguataría a no tener 300 cc en delantera de la mano santa de este afroamericano mientras le cuenta un chistecito? Ninguna. Más encima, si faltan manos, cuantan con el poco experto patrocinio del doctor Nick Riviera, cosa que se mande un par de cagazos para elevar el rating en una movida a lo “Nip/Tuck”. Esa si que sería una cirugía que cura.


2. Teletrece
No hay ni que decirlo: Kent Brockman está pero pintado para el noticiero central del trece.. si hasta habla igualito al robótico Mauricio Hoffman. Leí en el diario que en Marzo se van a tirar con el Iván Valenzuela y la Soledad Onetto, pero les aconsejo que lo piensen de nuevo: Brockman les costaría más barato, tiene más cancha y te deja a punto de la carcajada con noticias pencas. ¿Para qué bajonearse oyendo de la fuckin crisis, del poco trabajo y los accidentes de tránsito? Paico para todos, es la era de reírse de los demás y el viejo Kent es poco profesional hasta el final. (Consejo: Metan mano en los mismos episodios de los Simpson y poner cara de raja las noticias que dan en diversos capítulos: VOILA! ¡Son news casi tan ridículas como las reales! ¡Aprovechen, chiquillos!).


3. El Mundo del Profesor Rossa
¿Cuál fue el momento más visto EVER del mítico Profe Rossa? Seguro que lo recuerdan, porque salió hasta en los diarios y se pasaba (pre-you tube) hasta en CD: el nefasto y cagate-en-los-tolompas video del licenciado agarrando a chuchadas a Guru-Guru y literalmente, meándolo en insultos. Canal 13 se deshizo del personaje, cuando debió haberlo conservado: se abría una nueva veta de culto, y había que explotarlo. Por lo mismo Krusty el payaso está más que cantado a la hora de putear y reclamar y si hay huevones inentendibles en el mundo, detrasito de nuestro pajarito gris con gorra rosa en la fila india tiene que estar el Abejorro (que aunque habla spanglish no se le entiende bolas, pa’ que estamos). Para Don Carter chantamos a Bob Patiño y cerramos el trato: un classic para los “liños” of the world. Y antes que se me vaya, de monos animados, chao al Correcaminos y a Villa Dulce: llegó Tomy y Dali, ctm!


4. Contacto
Quien mejor para comentar las cagaditas del mundo actual que la Profesora Edna Krabbaple, calcada a la médula de la Memé Ducci. Crítica social a la carta, flower power, discriminación, ambas lo tienen todo. Si hasta hacen las mismas pausas para hablar… los reportajes están cantados: el abuso a menores (Homero y su famoso “pequeño demonio”, donde literalmente ahorca a su primogénito), la corrupción en las municipalidades (ahí el Alcalde Diamante gastándose el money de los impuestos en señoritas de la noche, what a classic), las bandas criminales del centro de la ciudad (lideradas brígidamente por el Gordo Tony y sus secuaces) o el golpe noticioso de la xenofobia; maltratos para Apu y Carl en la Plaza de Armas. Nada que decir: todo es igualito que en el terruño.

5. Sábados Gigantes
Necesitamos a alguien ícono. A alguien juguetón, que se haga el huevas... tal vez con algunos kilos de más. Que diga frases pegajosas, que ninguneé a los invitados. Que te haga reír y llorar. Lo digo aquí y ahora: Homero Simpson es el indicado para llenar los zapatos de Don Francisco. Sospecho que ese es el real sentido de la repetición sin fin de la serie: la llegada de Homero como rostro principal y ancla absoluta, que digámoslo, no suena nada de mal. Como sea, actualmente el gordo de Springfield ya les llena más de 3 horas diarias de programación… ¿qué le cuesta armarse unas dos horitas más un sábado? Limpien sus papeles para que el patriarca Simpson pueda volver a pisar Miami y la tienen lista, muchachos. Lo dijo Prince: he visto el futuro, y funciona.



6. Amango / Blog de la Feña / Química
Para la múltiple oferta tween del canal de angelito, el equivalente Simpson se deja caer más que obvio: EXIGIMOS SPINOFF DE LA ESCUELA PRIMARIA! Tiene pero de todo para ser un hit: acción bully con Nelson y Bart, amor ñoño no correspondido entre Millhouse y Lisa, el cabrito “espechiaaial” del curso en Rafita Gorgory… puta, imposible perderse. “Amango” ya tiene un precedente en la “Banda DeLuxo” (Party Posse, in English), el Blog perfectamente podría contar con una pre-adolescente Lisa (“hellooouuu”) y en “Química”, Martin fue concebido para ser un nerd con gallos y cara de fleto y luego convertirse en un jugador de Básquetbol con gallos y cara de fleto.


7.1810
La joya del 13 y por lo visto el único programa en el que gastan morlacos, propone todo un reto al armar un paralelo en amarillo. ¿Quién puede igualar a la furiosa potranca de la Angélica? ¿El gordito humilde y medio gil de Álvarez? Son las mejores celebrealitys que puede entregar Chilito. Pero es cosa de hurgar un poco y la Mamá del Director Skinner putea al mundo tanto como la morena de Yungay, el Jefe Gorgory pinta del mismo color que el “Capitán” y el otrora fighter, partyboy y girl-hitter, Egas, encuentra su paralelo en el bríyido Snake. Si faltan rollos chantamos al guatón de los cómics (una fusión al dente de Álvarez y Supermario) y Arturo Prat es igualito a Willie el escocés de la escuelita ¿Más paralelos? Busque usted, no sea balsa. Pero por ahí también apareció Patty (o Zelma), Troy McLure y, ojo, diría que Otto.



8. Diego y Glot
No hay mucho que decir en ésta. Basta con cambiar el nombre del show a “Bart y Huesos” (o “Bart y Ayudante de Santa” para los más puritanos), y listo. Hay hasta escuela y director loco, familia desquiciada, amigos medios chantiguis… de hecho, podrían pintar a los monos de amarillos y demás que pasan piolas entremedio de las infinitas tandas Simpson (NOT).



9. El Tiempo
Siempre me ha sorprendido que uno de los programas más vistos en la TV chilena suele ser el pronóstico del tiempo, pero tiene sentido: es lo que viene después de las noticias y antes de cualquier trash que denominen “prime time”, por lo mismo, se necesita a una cara dulce y maternal, en el límite del atractivo (para ponerle algo de atención al mapa y no al booty, error que cometen algunos canalillos por ahí) y que se sepa las regiones al dedillo (no me miren a mí, yo aún juro que hay 13 regiones…). La “tía” Marge Simpson es perfecta para la tarea: madre sacrificada y didáctica, pega mil veces más que el Pato Laguna dando el tiempo en Telecanal (ojo, ese no es mono animado) y aplica sendas patadas en el culo al carisma del fuckin’ “Nachito” de La Red (¿Dónde te fuiste Benito querido? ¿DÓNDE?).



Antes de comenzar a escribir la nota, no tenía claro la cantidad de paralelos y coincidencias entre Springfield y Chile. This “shet” is creepy, parecemos los hermanos chicos del pueblo creado por Matt Groening y quizás es justamente ahí donde radica el jodido éxito que el 13 explota a diario (ay, se puso serio): en la comparación de dos mundos ridículamente parecidos, en el tonto reflejo de una hastiada sociedad que a veces pareciera enferma.

De Fiebre Amarilla, aparentemente.

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El Cómic del Final

Publicado por Unknown |

Levanten la mano con euforia los que leen cómics.
No, señora, no se vale Condorito. No, ni Calvin y Hobbes.
Fuck, tampoco se vale la ultra-excelente-oh-my-gosh colección de cómics semanal “Historia de Chile en Cómic” (damn, me agilé de nuevo).
Hablo de los que leen en daily basis. Onda no sólo tasan a Superman, sino a su esposa, amante, quien le limpia el water, villanos, y el largo etcétera que se imaginan. Pienso que deben ser pocos. No los culpo. El medio comiquero gringo está como las dragonballs (¿vieron lo que hice ahí? Nice), y la creatividad de los superhéroes va por el piso.

Cada hueón en capa se ha muerto mínimo 2 veces. Se han casado y separado. Han hecho tratos con presidentes, con Satán y con las ventas. Y entre la confusión de eventos sin ningún peso o hechos mínimos que cambian años de continuidad, Grant Morrison, ese mismo escocés que admirábamos los ñoñitos hace años, esa mano santa que nos entregó Animal Man, Doom Patrol y Arkham Asylum, decide entrar al ruedo para definir el evento apocalíptico máximo: Final Crisis.

La Crisis Final.
El armaggeddon definitivo.
Por la cresta que se leía bonito.
“Los héroes mueren, la leyendas viven por siempre”, rezaba el título.

Y ahora, meses después, atrasos después, preferiría jamás haberme pasado rollos con la cagada de saga. No me malentiendan: Morrison tiene ideas fantásticas y maravillosas, pero también autodestructivas y lo que es peor en un universo coherente, egoístas.



Asumo que incluso lo leyeron en el diario, o en la tele: “Murió Batman”. Bullshit. No murió, no durmió, no perdió. De la mano del mismo Morrison, en “Batman RIP”, parecía que por fin le habían visto la cara, pero nacles: el hueón de las orejas es demasiado clever, demasiado puto. Como sospecharán, el murciélago del ass se zafa de todo, y no sólo eso... hay que leer Final Crisis para enterarse de “su destino final”. ¿Wha-what? Nuevamente un robo a mano armada para los pobres incautos que compran la serie.

Podría hacerle un resumen exhaustivo con pruebas cuasi legales de que en DC Comics perdieron la puta chaveta, y hacer un resumen lleno de cariñosas (fuck that) imágenes que nos grafiquen el desastre de lo que pomposamente se denomina “un cómic para gente profunda”. Con vergüenza les presento (chachachacháaan)..

EL TOP 9 de los momentos MIERDA de FINAL CRISIS! (cue “the final coutdown”)



9. Backstreet-japanese-spice-young-team
Porque no hay como una saga importante para incluir a tus propios personajes, Morrison gasta decenas de páginas en introducir a los cagones del Super Young Team, una especie de héroes uber exagerados japos que nunca cuajan por completo y cuyos momentos son todos con cero tino y gracia. Una mierda de decisión editorial que les quitó protagonismo a muchos de los otros personajes DC, con "años de experiencia".


8. Levántate y camina. Y corre.
La mitad de los lectores de cómics salta en un pie como maricas porque Final Crisis trajo de vuelta a Barry Allen, el segundo Flash (y para los menos ñoños, el chaboncito que salía en la serie del 13), que vendría a retomar su puesto como el hombre vivo más rápido. Lo malo es que para los fans del tercer Flash (entre los cuales me incluyo y me hago rizos, giggle giggle), es un “chupen huevos” que se oye fuerte y claro desde la editorial.


7. Cómete tus cereales.
El plan de los malvados en Final Crisis (unos antiguos Dioses que regían lejanos planetas), era tan perverso como medio hueón: dejarían sus cuerpos con poderes para reeencarnarse en nuevos cuerpos, algunos humanos. No sólo Darkseid (el malo maloso) se reencarna en un policía de Metrópolis, sino que su hijo Kalibak es reencarnado en… EL TIGRE TONY. ¿Qué chuchaaaaa? ¿No sería mejor que todos los demás dioses hubieran reencarnado en probetas así? Callampa. Me niego en pensar en Darkseid y sus déspotas como en Kellogs, pero no hay otra explicación: ambos hacen un tigre de ti. Y de ti.



6. La Muerte de un Grande.
No. No es Batman, sorry. Asumo que querían tirarse con todo el primer número, pero sin respeto ni lucidez, Morrison comete un acto vomitivo: manda al patio de los callados al Detective Marciano, otro gran héroe (y mil veces menos conocido) del panteón DC sin decir nada. En una página. Sin honor y sin gloria. Me importa una huea si Morrison quiere matar a sus Spice-Backstreets japos, pero hey, más respeto con las cosas de la casa poh cabro. Rompe, paga.


5. Frankestein Junior salva el día.
Este no necesita mayor explicación, pero pienso deleitarme. El Universo DC está al borde del abismo, han ganado los dioses oscuros y es el Apocalipsis... ¿a quién podemos llamar? (a los Ghostbusters no, pero thanks por el recordatorio), entonces? a Bats? Supes? Wondy? Green Lantern? No. Aaah.. Flash. Tampoco. Aquaman? Flecha Verde? El puto Jefe Apache? Nopes cabros. A Frankestein. Un personaje de mierda que no tiene absolutamente nada que hacer en el embrollo... excepto que es de Morrison. Y sí, es el monstruo de Frankestein que todos conocen. Pero claro, superagente. Y yeah, salva superhéroes. Y por supuesto, el Universo. Es lo lógico.


4. No al abuso animal.
Es el momento definitivo. Los Dioses han caído y se revela una amenaza aún mayor… un controlador de Universos ha sido tocado por el mal… corran y llamen a sus abuelas! Pongan esponjas en sus calzoncillos! Por suerte un Monitor bondadoso ha decidido ponerse del lado de los héroes y invocar, no sólo a los Supermanes de diferentes dimensiones sino que también a todos los ángeles del cielo (Pax Dei, que le dicen) y cómo no… a las versiones superhéroicas de animales (el Captain Carrot y su pandilla), unas mierdas del año del carajo de DC que han dado tumbos por años, y que básicamente son los Looney Tunes con capas. Ahora sí que nos salvamos. Pero epa, cuidado con morirse de la risa, que hueá más ridícula pocas veces toca, oiga.


3. Como el Ajo.
Es hora de conocer al Dios de Dioses. Al malo más malo que el malo maloso. Al hueón cabrón que devorará el universo y lo sumergirá en una eternidad de caos, terror y repeticiones constantes de los Simpson (con capítulos incompletos, obvio). No me refiero a Canal 13 sino que al DARK MONITOR. Tiemblen ante su poder. Arrodíllense Superconejos y chanchos. Porque el malo tiene tanto poder porque es un VAMPIRO.. wait? Whaaaat? Un vampiro? Yup. Igualito que en Crepúsculo pero hasta más fleto. Aaah pero todo calza poh, si está frankestein…


2. Que cante la vida… en todo rincón.
Ni Alberto Plaza da con la nota alta del último número de Crisis. Obviamente, el destino de la humanidad está en las manos de Superman y desde el futuro les dan las llaves para que pueda crear el (tambores… aunque ya deben haberse acostumbrado que se viene una mierda chafa) ARMA QUE MATARÁ DIOSES OSCUROS VAMPÍRICOS. Y por supuesto que lo que nuestro buen Supes crea, es básicamente un amplificador gigante para –ojo, esto es de verdad. Repito, no es un simulacro- cantarle al Universo y salvarlo del mal.

Diskupen la ortgrafias ez que ffui a bomitar.


I. Bats never Dies.
Esta ya la había anunciado arriba. Y no hay nada que decir. Batman nunca muere, ni en su serie ni en esta. Transportado por los rayos de Darkseid, al que Bats le dispara el pecho antes de caer (pero ojo, tampoco muere, el disparo es medio random), el murciélago favorito del mundo (mis diculpas a Batty, de Ferngully) termina, como dicta todo sentido común EN LA PUTA PREHISTORIA. No miren hacia atrás de sus monitores, que no hay cámaras y esto pasó.


Final Crisis es una saga pomposa y lenta como sobredosis de un pastel de milhojas que termina convirtiéndose en bullshit con crema. Poco y nada se entiende: se hace indispensable seguir entrevistas de los creadores para saber quien dijo qué, porqué o cuando, porque si no, cada lector tiene su propia jodida versión. No hueveo, de entre los pocos defensores de Morrison, cada cual utiliza una excusa diferente para disculpar a nuestro maestro caído: como si el error del otrora grande sea un pato que todos los demás tendríamos que pagar.

No señor, señorita, viejito cariñoso y viejo de mierda: Final Crisis tiene miles de ideas, pero ejecutadas tan para el hole que resulta una vergüenza. Los Superhéroes son magia, son cosas de niños: un hueón se pone una capa y vuela y otro se viste de murciélago y pega. No necesitan sobre explicación. Todo es como es. No se pide metabullshit ni enredos ni uberlenguaje, ni menos giros de novela. Para eso existen otras revistas, otros universos, otros sectores. Y otros lectores.

Felicidades a todos los que disfrutaron con la saga, pero pregúntense una vez más que si lo que están leyendo sigue siendo un cómic de superhéroes. Que de eso hoy, entre ventas y eventos, se hace bien poco.

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